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lunes, 2 de octubre de 2017

De fuente a fuente y pinto porque me lleva la corriente

Retazo del mural de Fontellas

BENDICIÓN DEL MURAL DE FONTELLAS

Fue una jornada memorable aquella del 25 de Junio del año 2017 en la que celebramos en esta Parroquia humilde de la Virgen del Rosario de Fontellas (Navarra) la fiesta del Sagrado Corazón e inauguramos solemnemente el mural que decenas de vecinos habían pintado en los muros de los patios frente a la Casa de Cultura. Dentro del programa de LANDARTE, el Gobierno de Navarra promovió esta actividad popular dirigida por el pintor local Ismael Loperena y la poeta Carmen Puerta. A continuación, la bendición solemne:

Señor Jesucristo,
cuando contemplamos este mural,
fruto hermoso del concurso
de niños y mayores, de jóvenes y adultos de esta villa de Fontellas,
nos zambullimos sin darnos cuenta
en el jardín multicolor e inmenso
de una naturaleza bendita y habitada por el ser humano.


Veleros que surcan los mares ondulantes,
árboles pletóricos de frutas y verdor,
casas humildes y hospitalarias sobre el murmullo de las olas,
rostros femeninos pergeñados en los sueños
y amantes prendados que se arriman y se alejan como fuelle de acordeón,
bajo un sol omnipresente y deslumbrante,
siendo testigo relevante, la luna lunera cascabelera.


Los haikus intitulan las escenas,
dando voz a los deseos del alma que sueña,
vistiendo de fantasía el poema de la vida,
y suplicando al cielo con pasión irrefrenable
que despliegue un arco iris de paz y de entendimiento,
derrame un rocío rutilante en un amanecer nuevo
y fecunde nuestro mundo con una cosecha copiosa de justicia y bienestar.


Atiende compasivo nuestra plegaria balbuciente,
Señor de la historia y de la naturaleza,
contempla complacido estos corazones
preñados con palomas que portan ramos de olivo,
gentes danzando en corro, animadas por el misterio insondable trinitario,
y peces saltarines que trazan piruetas en el cielo,
y derrama, de tu corazón ardiente y traspasado, sobre nosotros tu bendición.


Sea tu gracia y tu amor quien nos sostenga fieles y perseverantes
custodiando y acreciendo los valores ecológicos de tu proyecto divino,
sea tu mirada y súplica al Padre celestial
quien nos mantenga en el camino de la rectitud e integridad moral,
sea el Espíritu que derramaste de tu costado abierto
quien nos encamine hasta la verdad y la libertad plenas,
por los siglos de los siglos. Amén.

martes, 16 de septiembre de 2014

Bendición de los crucifijos

Cruz de canecillo de la iglesia de San Juan de Jerusalén de Cabanillas (Navarra)


Dios nuestro,
que tanto amaste al mundo
que nos entregaste a tu Hijo único
para que no perezca ninguno de los que creen en él,
sino que tengan vida eterna.


Mira a tu pueblo humillado
que habiendo sido rescatado de la esclavitud del pecado
y convocado a una meta de libertad,
tiene el alma seca, zarandeado mortalmente
por la nostalgia de la mesa de la abundancia
que se sirve en el país de la servidumbre.


Aquí nos tienes levantando los ojos
al Señor elevado del humus de la tierra
y pendiente de un madero
porque hizo suya la causa de los desheredados
compartiendo su suerte desde su nacimiento
hasta su muerte de cruz.


Como los perrillos al pie de la mesa
aguardamos expectantes
tu misericordia y fidelidad,
tu gracia reconstituyente y restauradora
que nos encamine hacia la tierra de promisión,
tierra que mana leche y miel, hogar de fraternidad.


Bendice, Señor, estos crucifijos que presentamos
y que siempre nos recuerden la llamada del Maestro:
“El que quiera ser discípulo mío tome su cruz y sígame
Porque quien conserve su vida, la perderá;
pero quien entregue su vida por mí y por el Evangelio, la vivirá.
¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida?”


A ti, Dios nuestro, que te encontramos con el corazón desgarrado
asistiendo a la ejecución injusta de tu único Hijo,
y sigues derramando tu Espíritu Santo
del costado abierto de nuestro Salvador,
sea la bendición, la gloria y el honor por los siglos de los siglos. AMÉN.


(Oración tomada de la liturgia para bendecir los crucifijos en la Iglesia románica de San Juan de Jerusalén de Cabanillas, villa de Navarra, en la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz)